En aposentos ermitaños
un dormitorio, un baño
Cae como gaviota
el pulpo bronceado
al árbol carnoso
Movimientos de rebote
entre manos velludas
Una gracia, una hora
niña o mujer que añora
Saltan como ranas blancas
veloces hilos de araña
El rocío incoloro de la alegría
recuerdo del placer
euforia que se enfría
y que no vio nacer



No hay comentarios:
Publicar un comentario